¡HARTO DE QUE ME PIDAN LA FÓRMULA MÁGICA DE LA GESTIÓN HOTELERA!
Este post está dedicado a todos aquellos que buscan ese botón mágico que cuadre las cosas, y es fruto de mi necesidad de aclarar a todos aquellos que, una vez han estudiado algo de Revenue Management dicen “¿y ya está?” que no existe dicha fórmula mágica como tal.
A todos ellos les recomiendo que no se fíen de quienes les digan que tienen dicha fórmula mágica.
El Revenue Management es una técnica que ha revolucionado la manera de comercializar el producto hotelero.
Antes del Revenue Management al cliente se le ofrecía una o dos tarifas para todo el año y solo aquellos que pudieran adaptarse a ella entraban en el hotel, siendo esto perjudicial tanto para el cliente (no viajaba todo lo que él quisiera/necesitara) como para el hotelero (dejaba de atender una demanda potencial que estaba deseando ser atendida).
¿Qué es el Revenue Management? Básicamente consiste en una filosofía de adaptarse a las necesidades del cliente buscando por medio de estas acciones la mayor rentabilidad.
Así nació el Revenue Management, durante muchos años se ha ido perfeccionando esta técnica, tanteando la sensibilidad del cliente a diferentes acciones como la de Minimum Length of Stay, Maximum Length of Stay, Descuentos por venta anticipada, Descuentos por prepago y muchísimas otros.
Los hoteleros cogen esta filosofía, cogen también aquellas acciones que han visto que funcionan y las aplican en sus establecimientos, e incluso tratan de innovar con ideas propias pero siempre dentro de la filosofía del Revenue Management, es decir, tratando de adaptarse a las necesidades del cliente (ojo, como no quiero entrar en polémica en este punto dejo claro que adaptarse a las necesidades del cliente no significa darle el poder de decidir cuánto valemos).
Con esto quiero decir:
- Que la filosofía es una: adaptarse a las necesidades del cliente
- Que las acciones son muchas, tanto aquellas que se ha demostrado que funcionan como cualquiera que un hotelero testee en su establecimiento y le funcione (ojo! Que tenga en cuenta de no caer en eso de “pan para hoy y hambre para mañana”)
- Que la innovación está en cada hotelero y que no hay una fórmula mágica que haga que su hotel se llene de clientes de la noche a la mañana
- Y que aquellos que buscan en un curso de formación (por muy bueno que sea) la fórmula mágica, para llenar su hotel se dediquen a aplicar lo que se les ha enseñado, es decir:
- No hables de que hay que segmentar ¡Segmenta!
- No hables de si los distribuidores son buenos o malos, ¡Habla con ellos!¡Pregúntales porque deberías trabajar con ellos y que su respuesta no sea “te envío un archivo explicando lo buenos que somos”!¡Analiza a quien quieres de compañero de cama!¡Olvídate del resto!
- No digas que no hay que bajar precios y que hay que dar valor a tu producto ¡Detecta de quien puedes sacar realmente beneficio si le bajas el precio! ¡Muestra al cliente el valor a tu producto!
- Si quieres innovación ¡investiga el mercado!, hay muchas soluciones en él y algunas muy buenas que ayudan a gestionar canales, controlar tu precio de venta, estudiar tu mercado y competencia, hacer los procesos de reserva del cliente más fáciles y adaptados a sus necesidades, analizar la rentabilidad de tus acciones etc. Pero no esperes que solo con esto encontrás la fórmula mágica
Lo siento amigos, ¡no existe esa fórmula mágica como tal! Pero con esfuerzo y dedicación puedes llegar a crearte un cuadro de mandos a medida con el que minimizar tus errores y estar siempre al día de esa innovación que tanto buscas.

